¿Nafta o GNC?: en cuántos meses se amortiza valor del equipo

1
213

La instalación se aceleró con la suba de naftas. Empresarios del sector aseguran que la producción de gas natural comprimido “crecerá muy fuerte”

Las idas y venidas parecen ser el rasgo distintivo del mercado del gas natural comprimido (GNC) en la Argentina de estos tiempos. Tras un derrumbe sostenido en estos últimos tres años, la instalación de equipos volvió a recuperar gran velocidad.

Sin embargo, pese a este dato positivo para el sector, la incorporación de vehículos al parque automotor modificado no redundó en una mayor demanda del combustible, sino todo lo contrario.

Según datos ratificados por referentes del rubro, la venta de GNC concluyó el 2018 con una merma del 5%. Y, por el contrario, el nivel de conversiones cerró con un repunte cercano al 40% respecto a 2017.

¿Por qué esta diferencia? Representantes de instaladores, estacioneros e incluso ejecutivos de petroleras coincidieron en afirmar que esto responde a un combo de cuestiones, que van desde la recesión económica a la incorporación de tecnologías de motores que garantizan un consumo más reducido.

También hay consenso respecto a que el derrumbe en la demanda de equipos y combustibles del bienio 2016-2017 se trasladó al 2018. De modo tal que la recuperación que experimentó el nivel de conversiones durante la segunda parte del año pasado no alcanzó paraalterar los elevados números rojos de la primera parte.

Sin embargo, fuentes consultadas coincidieron en señalar que -de no producirse un salto abrupto del valor del metro cúbico en los puntos de expendio-, el 2019 será de consolidación para el rubro y la cadena de comercialización del GNC.

“La menor venta de gas es por la inercia del mercado, que recién este año mostró una fuerte recuperación. Venimos de períodos de conversiones bajas y de un precio del metro cúbico que subió”, indicó Emilio Apud, ex secretario de Energía y asesor en Cambiemos.

“El 2019, con la continuidad de lo que pasó en 2018, se verá una recuperación también en la venta de gas natural comprimido en las estaciones de servicio”, vaticinó.

El especialista adelantó que las petroleras activarán campañas con el fin de promover el uso del GNC en los meses venideros.

“Argentina va a estar produciendo mucho más gas, de modo tal que se apuntará a acentuar la demanda. Hoy día prácticamente no tenemos problemas de oferta. Incluso hay épocas, como el verano,en el que nos encontramos con un sobrante considerable del combustible. El trabajo hacia adelante es equilibrar ambas variables”, remarcó.

Contexto que incide

Por el lado de la Cámara Argentina de Expendedores de GNC su vicepresidente, Pedro González, reconoció la incidencia del contexto económico adverso como el factor que tira para atrás el nivel de requerimiento de metros cúbicos.

“Las dificultades nos alcanzan a todos y los consumidores de GNC no son la excepción, pese a la gran diferencia de precio con las naftas”, dijo.

En buena parte del territorio argentino, la unidad de gas natural comprimido cuesta la mitad que un litro de súper. Pero ni siquiera eso alcanza para darle pelea a la recesión.

“Un buen número de estacioneros ahora sobreviven como pueden, pero no podrán aguantar mucho más, ya que el costo operativo para llevar adelante la actividad es muy alto”, añadió el directivo.

Desde la entidad aseguran que una estación de servicio necesita despachar 100.000 metros cúbicos de GNC por mes para alcanzar el punto de equilibrio, y que son pocos los empresarios que llegan a ese volumen, incluso en ciudades grandes.

Desde la cordobesa CECC su referente, Raúl Castellano, sostuvo que la comercialización de gas pasará a dar números positivos recién cuando el incremento en las conversiones se mantenga en el tiempo.

“Vamos a necesitar al menos de un lapso de un año de instalaciones con tendencia creciente. Cuando eso ocurra, se comenzará a ver un repunte sólido”, indicó.

Castellano también señaló a la recesión económica como el factor que golpea la demanda, más allá de lo barato del metro cúbico respecto del litro de combustible tradicional.

“Si bien en algunos lugares puede ser que el metro cúbico cueste menos de la mitad de lo que sale el litro, el escenario negativo del consumo se hace sentir. Les pega a todos y más aun en un contexto de poca actividad económica”, expresó.

Amortización: 10 meses de plazo

Hugo Lamy, titular de CAPEC, cámara que integra a fabricantes de equipos de GNC, sostuvo que el recambio tecnológico aplicado a los vehículos también repercutió en la venta de GNC hasta llegar a las cifras actuales.

“Las conversiones que se dieron en este tiempo corresponden a equipos que consumen mucho menos gas que las versiones anteriores. Todo lo que se está instalando demanda tres veces menos combustible que en las unidades transformadas de los años 90, el 2000 e incluso el 2010… El parque automotor viejo, de alto consumo, cayó mucho y eso incide en la comercialización”.

Lamy señaló que los aspectos que hoy retraen la demanda se disiparán con el correr de los meses, a partir de la decisión del Gobierno de promover las conversiones a GNC.

“Estamos al tanto de que la Secretaría de Energía va a promocionar con fuerza el uso del gas en los vehículos. Por la expansión de Vaca Muerta, la producción del combustible crecerá muy fuerte en la Argentina”, aseguró.

Y completó: “Eso necesariamente repercutirá en los precios del gas en los surtidores. Las condiciones hacia adelante son de crecimiento para toda la industria”, aseguró.

Reconoció además que el costo de los equipos actuales, denominados de quinta generación, aumentó sobre todo durante el segundo semestre por efecto de variables como el tipo de cambio.

Sin embargo, remarcó que la suba permanente de las naftas terminó relativizando los incrementos aplicados a la tecnología para motores a gas: “El precio de los equipos está en un rango que va de 35.000 a 38.000 pesos. En gran medida, subió por los materiales, ya que sus costos están en dólares”.

“Es el caso del aluminio, las membranas. Pero como el incremento de las naftas casi no se detuvo, eso licuó el mayor valor del equipo. Hoy día, un automovilista promedio amortiza el equipamiento en un lapso de 10 meses a los sumo”, argumentó.

Aumenta la oblea

En otro orden de cosas, el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) fijó los valores de las Obleas Habilitantes para vehículos propulsados por GNC en 66 pesos, y el costo de la cédula Mercosur en 22 pesos.

Lo hizo a través de la resolución 402/2018 del Enargas publicada el viernes en el Boletín Oficial, y que lleva las firmas del directorio del Ente conformado por Daniel Perrone, Carlos Casares, Diego Guichon y Mauricio Roitman.

En la misma, se especificó que los nuevos valores rijan a partir del 1 de enero de este año. De esta manera, la oblea pasó de 52,5 a 66 pesos; y la cédula Mercosur de 17,5 a 22 pesos, lo que en ambos casos significa un aumento de 25,71 por ciento.

El último incremento había sido en diciembre 2018 y, de acuerdo con la normativa, el Presupuesto 2019 asignó como recurso por la venta de Obleas y Cédulas de GNC $154 millones, cifra que surge de proyectar una venta de 1,8 millón de obleas a $66 cada una y de 1,6 millón de cédulas a $22 pesos.

Fuente: iProfesional

1 COMENTARIO

  1. Para que el GNC sea negocio tiene que valer la cuarta parte de la nafta súper por el costoso mantenimiento y seguimiento de las unidades dónde se colocan los equipos. En nuestra empresa tenemos Diesel nafta y GNC dónde estamos aptos para hacer la comparativa y sigue siendo el mejor negocio el diesel por mantenimiento y efectividad de uso. También cuenta El excesivo tiempo que se pierde en las estaciones de GNC cosa que no pasa en los otros combustibles aún. si este factor cambia podría contribuir favorablemente al GNC como así también la tasa de mantenimiento de los coches anualmente que en nuestro caso es de 6 veces más a la de un naftero y de 4 veces más a la de un diesel.

DEJA TU COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here