Las ventas de autos 0Km sufren el peor diciembre en 9 años

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A pocos días para cerrar el año, desde el sector ya se arriesgan a pronosticar cuáles serán los resultados del mes y como puede arrancar 2019

El último mes de este 2018 ya está jugado. Con el cierre del calendario, se sellará uno de los peores semestres de la última década, no solamente por el número de patentamientos, sino también por el impacto brusco que esto generó en la industria.

Después de un período enero-abril que fue récord en ventas, las marcas -que deben anticipar sus stocks por lo menos con cuatro meses de anticipación-, se habían preparado para continuar el año con el mismo ritmo.

Sin embargo, hubo un cambio de tendencia dramático: entre mayo y julio los sorprendió una devaluación que comenzó a acelerarse e impactó en el precio de los autos. De un incremento de 2% mensual promedio, los valores de venta al público pasaron a ajustarse a un ritmo del 20% también promedio cada 30 días.

La consecuencia fue una suba anual estimada de los precios de los 0km que llega a ser de hasta el 90% según marca y modelo, la cual terminó afectando las ventas, con caídas que recuerdan a los peores meses de crisis del sector.

El factor precios se sumó al impacto de las elevadas tasas de interés: con niveles casi prohibitivos, muchos de los que se habían subido a un plan de ahorro tuvieron dificultades para continuar pagando.

Según las proyecciones en base a los primeros 20 días de diciembre, el sector apunta a culminar diciembre con unas 27.000 unidades patentadas.

De confirmarse, esto implicará un derrumbe interanual del 43%, dado que en el mismo mes de 2017 se habían comercializado unos 47.500 vehículos.

No solo eso: sería el peor registro desde 2009. Así, para encontrar un número más bajo, habría que remontarse a diciembre de ese año, cuando la crisis internacional le pasó factura a la industria y ese mes cerró con 23.220 unidades patentadas.

En este contexto, ¿cómo culminarán las ventas en 2018? En base a los datos proyectados de diciembre, se espera que el año termine con unas 800.000 unidades comercializadas.

Considerando que 2017 se habían vendido 901.000 autos, esto implicaría una fuerte caída del 11%.

Franco Roland, especialista en industria automotriz de Abeceb, afirmó que en el pasado, especialmente en el último período de la gestión kirchnerista, las caídas obedecían a problemas para importar debido a la falta de dólares.

“Hoy el contexto es diferente al de hace unos años y la contracción se da por cuestiones económicas, debido a la abrupta devaluación del peso y a las elevadas tasas de interés”, señaló.

Es decir, lejos de la realidad de los últimos años del kirchnerismo, hoy las marcas se encuentran con un elevado nivel de stock tanto en concesionarios como en los playones de las terminales. De hecho, con este ritmo de ventas, el volumen serviría para cubrir la demanda de varios meses de 2019.

En total, son unos 260.000 vehículos promedio los que están guardados en galpones, unos 210.000 nacionales o del Mercosur y el resto importados, que permanecen en la Aduana.

“El problema del stock es cuando lo analizás en términos relativos”, comentó Roland.

Es decir, lo importante es analizar cuantos días de demanda representa ese inventario, porque una cosa es una cantidad de vehículos guardados para un mercado que va hacia un millón de unidades, y otro escenario -muy diferente- es si no hay perspectivas de repunte.

“En noviembre de 2017 había en toda la red un stock equivalente a 70 días de ventas. En noviembre de este año representa unos 120 días. Entonces, estos 260.000 autos en stock, estarían sumando casi el 40% de los patentamientos del año próximo”, afirmó Roland.

Esto significa que la industria por varios meses del año próximo podría detener la producción destinada al mercado local y prácticamente no debería importar.

El stock que se acumula no es solamente una señal de la escasa demanda: a las marcas lo que también les preocupa es que significa capital parado y pérdida de rentabilidad. Incluso, los propios directivos admiten que la misma es la peor de los últimos 10 años.

“Este año cerramos con rentabilidad negativa. Hasta hubo cierres de locales comerciales. No podemos indexar nuestros inventarios y hasta que no se normalicen los stocks, será difícil salir de esa situación”, explica el nuevo gerente general de la Asociación de Concesionarios de la República Argentina (ACARA), Carlos Movio.

Hay alrededor de 20 concesionarias que bajaron sus persianas en los últimos meses o están a punto de cerrar. Las importadoras chicas, que vendieron poco y nada desde la devaluación, también están reestructurando. Lo cual lleva a que 15.000 personas del sector estén hoy en una situación laboral endeble.

“Esto es problemático porque la idea siempre es evitar despedir gente a la cual nos tomó años formar y capacitar”, explicó Ricardo Salomé, tesorero de la entidad.

¿Qué se espera para enero?

Después del cambio de escenario abrupto en 2018, el consenso entre directivos es que enero de 2019 será un mes para el olvido.

Cabe destacar que siempre enero es el mes récord de cada año. De modo que un mal arranque dejará una inercia débil para el corto plazo.

“Para 2019 esperamos la comercialización de 680.000 unidades. Esto implicaría una caída de 15% frente a 2018”, explicó el especialista de ABECEB.

En tanto que desde Volkswagen trazan una lectura similar: “Creemos que puede haber un primer semestre más duro y que mejore en la segunda parte. A nivel patentamientos estimamos que podría ser un año de 700.000 unidades aproximadamente”.

En ACARA, las proyecciones son más pesimistas: hoy por hoy prevén que las ventas llegarán a 600.000 unidades. De alcanzarse esa cifra, representaría la peor performance desde 2009.

Frente externo: datos positivos

Un dato positivo es que las exportaciones, que venían muy golpeadas, crecerán un 25% al finalizar 2018.

Estos resultados tienen que ver con la recuperación de Brasil, cuyas ventas internas aumentarán un 15% este año, a lo que se suma la apertura de nuevos mercados para la Argentina.

Si bien el país vecino sigue siendo el principal destino de la producción nacional, se logró avanzar en acuerdos con otros destinos y eso incentiva a la industria.

En general, entre los logros más importantes de 2018 se encuentra la negociación con Colombia, un destino al que empezaron a poner fichas muchas automotrices.

“Más que ganar mercados, este año se consolidó el posicionamiento de la Argentina en numerosos países, y eso es positivo”, dijo Roland.

En este contexto, Toyota se muestra como una de las automotrices más sólidas del momento.

“Hace tiempo venimos trabajando fuerte en un proyecto de exportación y eso nos permite estar trabajando hoy a full, con horas extras, con lo cual terminaremos el año con récord de producción, exportación y ventas”, explicó Daniel Herrero, Ceo de Toyota.

En el caso de la producción a nivel general, se espera que el año cierre estable, ya que si bien aumentó la demanda externa, el frente interno terminó jugando en contra.

En concreto, se prevé que la producción pasará de 496.000 unidades a 500.000. Es decir, un resultado neutro, de la mano de una tasa de crecimiento menor al 1%.

Fuente: iProfesional

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