Crisis automotriz: en plena ola de suspensiones, hay alerta por las flojas ventas a Brasil

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El mes pasado, los despachos al exterior crecieron apenas 1% y culminaron el primer bimestre en terreno negativo. La industria, en retroceso.

La industria automotriz está sumergida en una crisis que, por el momento, no muestra señales de que podrá superarse en el corto plazo.

ADEFA, la entidad que nuclea a las terminales que operan en el país, difundió los datos correspondientes a febrero, que ratifican el mal momento que atraviesa el sector.

Según el informe, que se conoce en momentos en que se multiplican las suspensiones, el mes pasado la producción de vehículos sumó casi 32.700 unidades, lo que implicó una caída del 16% respecto al mismo período de 2018.

Así, la industria cerró el primer bimestre con un derrumbe del 22%. Vale recordar que en enero pasado, de las líneas de montaje habían salido apenas 14.800 vehículos, lo que implicó un desplome del 32% respecto del mismo mes de 2018. Además, el dato fue inquietante porque hay que retroceder hasta enero de 2006 para encontrar un nivel más bajo.

“Atentos a la caída del mercado y su impacto en la industria, desde la entidad se monitorea la situación de manera permanente y se aguarda al cierre del primer trimestre para poder proyectar el comportamiento que tendrá el año”, se limitaron a informar desde ADEFA.

Claramente, el principal factor que influye es el derrumbe de la demanda interna: el primer bimestre, que suele ser la época más fuerte en materia de patentamientos, concluyó con una cifra que no superó las 100.000 unidades. ¿Qué había sucedido entre enero y febrero de 2018? Se habían vendido nada menos que 190.000 unidades, lo que significó el mayor nivel de comercialización en la historia argentina.

Sin embargo, en un año, la industria pasó del paraíso al infierno: el sector sufrió un histórico derrumbe del 47% para ese período, concretando el peor primer bimestre desde 2006.

Y esto, lógicamente, viene arrastrando a las ventas mayoristas, es decir, las que hacen las terminales a su red de concesionarios: en febrero se comercializaron apenas 30.400 unidades, lo que implicó una fuerte caída de casi 60% en comparación con febrero del año anterior, según ADEFA.

Alerta: no repuntan las exportaciones

Para 2019, todas las automotrices ponían sus fichas en la recuperación de las ventas al exterior, principalmente de la mano de una mayor demanda brasileña.

De hecho, en 2018 esta variable había terminado con un alza del 28%. Y esto obedeció, en gran medida, a las mayores compras de Brasil, que adquirió 50.000 unidades más que en 2017.

Sin embargo, en lo que va del año no se está sintiendo el mismo empuje: en febrero, el sector exportó 19.430 vehículos, con un alza interanual de apenas 1%. Dado que en enero se había dado un desplome del 29%, esto implicó que el sector haya cerrado el primer bimestre con una caída del 9,5%.

Y Brasil, entre enero y febrero, compró 3.000 unidades menos. En parte, porque se dejaron de comercializar en ese mercado algunos modelos tipo sedán que se producen en el país, como es el caso de los Peugeot 308 y 408.

Frente al desplome de las ventas domésticas y la pobre performance de las exportaciones, en la industria hay una ola de suspensiones.

De hecho, este mes más de 7.000 empleados se verán afectados, una cifra que claramente preocupa al Gobierno.

Peugeot, la automotriz que cuenta con una fábrica en El Palomar, en el oeste bonaerense, ya había anunciado que durante el mes de marzo un total de 1.000 operarios serían suspendidos.

“Lo que se busca es achicar inventario en la empresa y en la red de concesionarios, para ser más eficientes. Y por eso suspendimos las actividades en marzo”, explicaron desde PSA. De acuerdo a cómo evolucioné el mercado y cómo va la demanda, se verá la reactivación o no en el mes de abril”, aseguraron.

A la decisión de Peugeot se sumó el primer día hábil del mes la noticia de Honda, la terminal que fabrica en Campana la HR-V. La marca también suspendió durante el mes de marzo a un total de 900 empleados, paralizando la producción. La japonesa, que arrancó este proyecto en 2015, hasta estuvo analizando la posibilidad de abandonar el país.

Otra de las marcas que decidió detener todas sus líneas es Renault. Luego del feriado, se mantendrá inactiva hasta el viernes, afectando a 1.500 personas. El salario que recibirán los empleados equivaldrá al 70% del total.

También en Córdoba, la automotriz que detendrá la actividad la semana próxima, aprovechando el feriado de Carnaval, es Fiat. En total, el grupo suspendió a 2.000 personas, según consignaron fuentes sindicales.

En el sector de comerciales livianos las noticias tampoco son buenas. IVECO decidió suspender a 900 personas para reducir la producción y disminuir el stock.

Fuente: iProfesional

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